El Mundial es Historias: 16. “Uruguay contra Cristiano, el nosotros contra el superyo”



Como si estuvieran en la playa, la de Carrasco tal vez. Como si jugaran desde lejos a tirarse la pelota, por encima de todos los demás que juegan a otra cosa. O como si fuera una de esas producciones de la televisión japonesa donde uno de los invitados, Luis, tiene que ir acertándole a Lionel, su amigo argentino, a una distancia cada vez mayor.
Edinson y Luis, Cavani y Suárez, hicieron ese gol. Se buscaron a lo lejos y el segundo encontró el gol.
Uruguay deja ganas de aplaudir. Aunque como escribió Juan José Panno, “el amor menos correspondido del mundo es el de los argentinos con los uruguayos”.
Se dibuja desde un rectángulo enorme, con dos columnas en la primera línea, Diego Godín y José María Giménez, y dos en la de adelante. Para este Mundial, Maestro Tabarez llenó los espacios interiores con un mediocampo novedoso, con cuatro jugadores hijos del plan de selecciones juveniles que el mismo técnico ideó en el 2006 bajo una misma línea; no una línea de juego, lo que ahora impera, sino de conducta.
The players’ tribune no sólo es un original medio de expresión de los futbolistas sino también oportuno. Allí Cavani relativiza la plenitud de quien tiene su trabajo: “Vamos del entrenamiento al micro, de allí a un hotel y todo vuelve a empezar. Perdemos la libertad. Salvo en un lugar: la cancha”. Jugó libre Cavani esos octavos de final, desatado, silvestre. Y decisivo en el 2-1 a Portugal.
A Messi le queda la esperanza de revertir el estigma de no haber convertido en fases mano a mano mundialistas en el 2022, cuando tenga 35. A Cristiano Ronaldo, que tendrá 37, ni eso. Si el portugués no apareció en el resultado frente a Uruguay el sábado 30 de junio, menos en el juego. Ante la individualidad, el antídoto fue -es- el colectivo.
Tania, una de las cuatro hijas del Maestro Tabarez, dice en el libro Conversaciones: “La valorización del concepto nosotros ha sido una constante en toda su vida: en casa, en la escuela y en la cancha”. Eso fue, el nosotros contra el superyo.